Alehandro.es
Estás viendo esto porque has recibido un email de mi parte.
Si has llegado hasta aquí significa que he dejado una propuesta en tu bandeja de entrada y que te estás preguntando quien soy.
Lo más normal es que sea o bien una propuesta de concierto con alguno de mis grupos, o bien una charla/taller de formación en emprendimiento para jóvenes. Aunque no descarto que te haya podido llegar otra cosa.
A lo mejor hasta te ha parecido demasiado directa, osada o incluso soberbia. Lo siento, pero no estoy aquí para hacernos perder el tiempo a ninguno de los dos. Si te interesa bien, y si no, también.
Y en cuanto a quién soy, sigue leyendo, te voy a contar cosas muy personales. Tremenda turra te voy a pegar.
En 2002 mi crush del colegio apareció con un clarinete, y dije <<yo también quiero>>.
En 2003 ocupé la última plaza libre de flauta en el conservatorio de mi ciudad. Las de clarinete se habían acabado. Y menos mal.
En 2007 pasé la prueba de acceso al Grado Profesional. Esta vez quedé el primero.
Ese año, mi profe se fue, pero en comisión de servicios, así que 6 años de profesional, 6 interinos pal' pecho.
En 2012 decidí que era una buenísima idea presentarme al superior. Yo, que no había estudiado en serio en mi vida y vivía de las rentas (musicalmente hablando, afortunadamente no soy rentista).
Me dijeron que no fuera tonto, que había un profe en Granada super guay que era un mega crack y que tenía que estudiar con él. ¿Fui a conocerle? No. No pensaba que fuera lo suficientemente bueno como para entrar en Granada.
Me presenté a dos exámenes, Andalucía y Badajoz. En el primero aprobé, en el segundo suspendí. Paradojas de la vida, adivina en cuál estuve dando una conferencia años más tarde.
La suerte estuvo de mi parte, y entré en Granada, de nuevo el último, de 6 encima, un numero de vacantes hasta nunca antes vistas en ese conservatorio. Sí, de nuevo, adivina quién es el único que sigue en activo 13 años después.
Por supuesto el profe ultramegaguay no me cogió, no me conocía. No me había evaluado él, me habían examinado en Sevilla. Me encontré estudiando con la otra profe, la que la sociedad no valoraba porque el profe ultramegaguay la eclipsaba. Ella no me conocía, yo no la conocía, y menos mal que nos conocimos.
Fui el estudiante "ideal".
A partir de ahí, comenzó mi carrera, mi carrera de fondo. Cumplí todo lo que se esperaba de un instrumentista sinfónico clásico:
Me dieron tantos palos el primer año que no me quedó más remedio que empezar a estudiar.
En el superior, los únicos que veían quien era (musicalmente) eran mis profesores de cámara y mi profesora de flauta. Como no había entrado ni en la OJA ni en la JONDE, para el resto del mundo era un sin más.
Conseguí entrar, sin embargo, en otras orquestas jóvenes.
En tercero de superior llegó la matrícula de honor en flauta y quedé el primero de la lista en la Orquesta Joven de Extremadura, que en ese momento era una JONDE 2.0 (Sí, las pruebas eran abiertas a España y Portugal).
Dos semanas después me llamaron por teléfono diciéndome que Walter Auer, flautista principal de la Wiener Philharmoniker, me quería en su aula. Por supuesto, no le conocía, pero para allá que me fui.
Lo de mi estancia en Viena da para un libro. En resumen, Schein über Sein, y eso no era para mi, gracias.
Busqué un máster que me interesara, y acabé en Amberes, donde podía dar clase con un solista de orquesta (sí, correcto, no le conocía de antes), trabajaba mucha cámara, se nos obligaba a montar proyectos creativos... todo muy nutritivo.
Conseguí entrar en la academia orquestal de La Monnaie y de la Belgian National Orchestra.
Llegó la pandemia y adiós academia (la mitad de ella), adiós proyecto creativo final (joder, había liado a mucha gente guay para ese proyecto), adiós grupos de cámara...
Después del primer confinamiento, eché un año más en Bélgica, entré en la EUYO, pero me quedé reserva, me mudé a Madrid, entré en la GMJO, pero me quedé reserva, monté una gira para mi trio de flauta-viola-arpa (chulísimo, la verdad), me puse a trabajar, me perdí, me encontré, me volví a perder, y me volví a encontrar.
Actualmente doy clase a unos niños, niñas y adultos majísimos, me subo al escenario más de 50 veces por temporada con distintas formaciones, no he parado ni un año de hacer cámara y me voy a comer este país del que todo el mundo dice que no es posible vivir bien de la música sin tener una plaza fija.
Por eso estoy escribiendo esto, por eso va a ser genial cuando aceptes mi propuesta, y por eso después acabaremos diciendo, que bien que SÍ nos conocemos.


Alehandro.es
Emprendimiento musical y distribución de música de cámara.
Manifiesto-Servicio-Contacto
Directo
flutelopezcorp@gmail.com
Mentoría estratégica para músicos de conservatorio en España.
UN MÚSICO POCO ORTODOXO.
© 2026 Alehandro.es
